¿Cómo sujetar mi alma para que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,en un rincón extraño y mudo donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.
Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,nos une, como un golpe de arco,que una sola voz arranca de dos cuerdas.¿En qué instrumento nos tensaron?¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?¡Oh, dulce canto!
RAINER Mª RILKE